Lesiones más frecuentes en Pádel

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Que el pádel es un deporte en auge es una realidad que avalan por un lado el aumento de la demanda de pistas en alquiler para disputar los partidos y, por otro, las cifras: En nuestra provincia 1.500 personas están federadas según datos aportados por la Federación Vizcaina de Pádel y sabemos que esa cifra va en aumento. De hecho, a nivel nacional un 10,4% de la población española entre 18 y 65 años juega al pádel según los datos de un estudio que recoge la Comisión Española de la Industria del Padel (CEIP).

Este deporte surgió en México a principios de los años setenta y su práctica se extendió en poco tiempo por toda Latinoamérica y España que fue la puerta para la expansión por Europa. El nombre deriva de “paddle” que en inglés significa pala o raqueta. Entre los beneficios específicos de este deporte destacan la mejora en la coordinación y la agilidad del jugador. Además ayuda a tonificar la musculatura y aumenta los reflejos gracias a la rapidez del juego.

Como en cualquier otro deporte su práctica requiere de una equipación deportiva básica; ropa de algodón y transpirable y zapatillas específicas. En este sentido es importante tener en cuenta el tipo de pavimento en el que se juega para elegir una suela adecuada que favorezca la amortiguación y por consiguiente no dañe las articulaciones de tobillos y rodillas.

Pero aunque tengamos en consideración todos estos aspectos, ya sabemos que los imprevistos están a la orden del día, y como en todo deporte en el pádel también existe un riesgo de lesión. Para que no te asustes en exceso si jugando tienes dolor, a continuación repasamos algunas de las lesiones más frecuentes de este deporte.

La rapidez en el juego que requiere el pádel hace muchas veces necesario el arranque en sprint de los jugadores, lo que puede dar lugar a malas pisadas y derivar en:

– Fascitis plantar: Es una inflamación de la aponeurosis plantar, la estructura anatómica formada por tejido conjuntivo que se encuentra en la planta del pie por debajo de la piel.
– Esguince de tobillo: Se trata de una lesión de los ligamentos que mantienen el tobillo estable por una torcedura o contusión. Existen varios grados de lesión dependiendo de si existe distensión, desgarro o rotura del ligamento. Asimismo es importante descartar rotura del maléolo tibial, peroné, el 5º metatarsiano y escafoides del pie.
– Rotura de gemelos: También conocida como “pedrada”, está lesión consiste en un desgarro muscular consistente en la rotura de fibras que configuran el músculo. Los músculos se contraen y puede llevar a un bloqueo del movimiento.
– Lesiones ligamentosas de rodilla: La rodilla está localizada en la unión del fémur con la tibia. Las lesiones en los ligamentos se presentan cuando los huesos de la pierna se tuercen en direcciones opuestas bajo el peso de todo el cuerpo y pueden afectarnos a los cuatro ligamentos principales que conectan estos dos huesos:

  • El ligamento colateral medial (LCM) alrededor de la parte interna de la rodilla y evita que ésta se doble hacia adentro.
  • El ligamento colateral lateral (LCL) en la parte externa de la rodilla y evita que ésta se doble hacia afuera.
  • El ligamento cruzado anterior (LCA) situado en la parte media de la rodilla impide que la tibia se deslice hacia delante.
  • El ligamento cruzado posterior (LCP) que trabaja junto con el LCA para impedir que la tibia se desplace hacia atrás

El tren superior de nuestro cuerpo también puede verse afectado. Las lesiones más frecuentes son las siguientes:

Tendinitis del manguito de los rotadores: Es la irritación de los tendones que van pegados al hueso de la articulación del hombro y de la bursa que recubre dichos tendones. Un desgarro del manguito de los rotadores ocurre cuando uno de estos tendones se desprende del hueso a raíz de una sobrecarga o lesión.
– Epicondilitis: También conocido como “codo de tenista” consiste en la inflamación de los músculos que se encuentran en el epicóndilo que unen la musculatura del antebrazo y de la mano con el epicóndilo en la cara lateral externa del codo, adquiriendo la función de controlar los principales movimientos de la mano.

La Fisioterapia puede ayudarnos en gran medida a recuperar la movilidad y la fuerza de todas estas zonas de nuestro cuerpo que hemos mencionado y que se han visto afectadas por una lesión. Además del tratamiento manual, el fortalecimiento muscular a través de ejercicios controlados y reeducación postural bajo la supervisión de nuestros profesionales ayuda a fortalecer estas áreas para evitar que se vuelvan a lesionar en un futuro.

Os esperamos el próximo lunes para contaros las lesiones más frecuentes de spinning, ¡que tengáis muy buena semana!