SINTERGÉTICA

Vivimos una época convulsa en todos los ámbitos de la vida, por ese motivo, si queremos avanzar a todos los niveles, debemos volver la vista atrás y fijarnos en la labor que durante siglos vinieron realizando nuestros antepasados. En ese sentido trabaja la Sintergética, una disciplina que deriva de la Bioenergética y engloba todos los sistemas terapéuticos que trabajan con energía. La sintergética agrupa la medicina de occidente, y las medicinas ancestrales de oriente, como el Ayurveda de la India, la Medicina Tradicional China y la Homeopatía, además de valerse de principios relacionados con la Física Cuántica, la Bioresonancia, las terapias vibracionales, la neurolingüística y la psicología. Es útil para todo tipo de patologías y excepcional para todo tratamiento crónico.

Los comienzos de la Sintergética se sitúan en Medellín, Colombia, en la década de los 80, cuando el médico cirujano Jorge Carvajal Posada extrajo lo mejor de cada una de estas ciencias en su afán por integrarlas y considerar al ser humano como una unidad de consciencia, aglutinando las partes física, emocional, mental y espiritual.

Cuando hay una disarmonía en uno de estos campos aparece un bloqueo energético, y la sintergética trata de normalizarlo de nuevo activando todos los procesos de comunicación internos para que el organismo pueda reconocerse y recuperar por sí mismo el estado de salud. Estas disfunciones las corregimos con técnicas manuales, además de valernos de diferentes herramientas que posibilitan adentrarnos en el campo de información y de energía del paciente, como son: los sistemas RAM que amplifican la resonancia, el láser blando de baja frecuencia conocido como ‘softlaser’, la imaginería, los campos electromagnéticos que nos proporcionan los imanes y la elaboración de autovacunas homepáticas con la información que nos ofrece el cuerpo del paciente, entre otras.

El fin principal de esta terapia de síntesis consiste en regular y elevar los niveles de energía del paciente cuando se presenta una disfunción, sellando las posibles fugas de esa energía. Entenderemos mejor esta idea si ponemos como ejemplo una bicicleta que ha sufrido un pinchazo en una de sus ruedas. Ahí se debe localizar la fuga, parchearla. Una vez sellada debemos hinchar de nuevo la rueda para volver a usar la bicicleta. El pinchazo sería la fuga y el aire sería la energía.

Esta misma idea podemos trasladarla al caso de un paciente que se manifiesta muy cansado a pesar de tener una analítica normal. A través del pulso del paciente detectaremos las fugas que pueda padecer, las cerraremos y cargaremos de energía incidiendo con la luz del láser en unos puntos específicos de acupuntura. A continuación seguiremos con un tratamiento general.